El raquis como columna que aguanta la cabeza
Como sostén de la cabeza, el raquis se comporta como una columna que, además, colabora a hacer girar al objeto que soporta.
Para el mantenimiento y movimiento de la cabeza se encuentran, en la parte posterior, músculos que van del hueso occipital a las apófisis espinosas de las dos primeras vértebras cervicales : son el recto posterior menor y el recto posterior mayor .
Otros van de la apófisis transversa de la primera vértebra cervical hacia el hueso occipital y hacia la apófisis espinosa de la segunda vértebra cervical : son los oblicuos superior e inferior de la cabeza mayor .
Con el mismo fin de mantener y mover la cabeza se encuentran dos músculos : el recto anterior y el lateral de la cabeza , músculos que unen el occipital con la apófisis transversa de la primera vértebra cervical .
Las cervicales están unidas entre sí por un músculo que se inserta en el hueso occipital, en la parte anterior del cuerpo vertebral de estas vértebras y en las apófisis transversas de las vértebras cervicales. Este es el único músculo que solicita a los cuerpos vertebrales por su cara anterior : el largo de la cabeza y del cuello .
La función de este músculo es la de colaborar a la flexión anterior de la cabeza, pero también puede contribuir a un aumento de capacidad portante del cuello para apear cargas soportadas por la cabeza, contrayéndose a la vez que los otros músculos que solicitan las cervicales y aumentando la rigidez de esta zona de la espina dorsal.
Sobre los músculos citados se encuentra el esplenius de la cabeza y el esplenius del cuello.
El esplenius de la cabeza une la base de la nuca con las apófisis espinosas, de la segunda vértebra cervical a la tercera dorsal .
El esplenius del cuello contornea al de la cabeza, uniendo las apófisis espinosas de la tercera vértebra dorsal a la sexta, con las apófisis transversas de la primera a la tercera vértebra cervical .
El nombre de refuerzo dorsal vertebrado y soporte de la cabeza, aunque un poco largo, es más exacto que el de columna vertebral para referirse a este elemento tan complejo y con tantas funciones biomecánicas en el cuerpo humano.
Como refuerzo dorsal, el raquis transmite, de arriba abajo, las cargas que representan los pesos de todos los elementos que se le apoyan o que cuelgan de él .
En postura sedente, con el asiento de respaldo inclinado, gracias al rozamiento entre la espalda del usuario y el respaldo de la silla, parte del peso del tronco se descarga en el respaldo de la silla.
Esta descarga requeriría que la forma del respaldo casara de tal manera con la espalda del usuario, que el refuerzo dorsal vertebrado, que es el elemento de la espalda que vehicula más carga, fuera claramente solicitado por el respaldo.
Como es sabido, la forma típica de los respaldos de las sillas solicita las costillas y no al raquis .
Esta forma desafortunada tiene como consecuencia que las costillas se muevan como si fueran a cerrar la caja torácica y que la carga del refuerzo dorsal se pasee inútilmente, colgando de las costillas, al revés de lo que ha de ser, ya que son las costillas las que, a su vez, cuelgan del respaldo de la silla por rozamiento.
Nada malo hay en que las costillas se apoyen en el respaldo, pero es muy inconveniente que las vértebras tengan que transmitir parte de su carga al respaldo a través de las costillas.
Si entendemos como la espina dorsal va cargando los pesos de los distintos elementos que soporta, debemos entender que la manera de apear parte de esta carga por rozamiento con el respaldo del asiento , y que la de la izquierda equivale a coger el rábano por las hojas, que son la parte más débil de la planta herbácea.
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